Cada rostro presenta un aspecto y una estructura diferente que lo distingue del resto. Son muchas las características diferenciadoras que pueden encontrarse en un rostro, y que hacen que se consideren únicos. Estas características están estrechamente relacionadas con la morfología y el visagismo, es decir, con las estructuras y las formas del rostro.
Estos elementos suponen dos factores claves a la hora de maquillar el rostro, y es que de ellos dependerá la aplicación de unas u otras correcciones, en función del aspecto y la forma del rostro, en general, y de sus elementos, en particular, ya sean las cejas, los ojos y la boca, o la frente, la nariz y el mentón.
El objetivo de este tipo de correcciones no es más que, en base a la morfología y visagismo, disimular los aspectos menos atractivos del rostro y destacar aquellos que sí lo son mediante el maquillaje profesional.
La forma que tiene el óvalo se asemeja a una figura geométrica y, por lo tanto, se clasifican y nombran como la figura con la que tienen mayor semejanza.
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Los rostros pueden ser: ovalados, cuadrados, redondos, triangulares, etcétera.
Hay que tener en cuenta que es muy difícil encontrar óvalos puros que se correspondan totalmente con una determinada forma, por lo que siempre hay que clasificarlos según la forma dominante.
Tipos de óvalos
Para su estudio, los óvalos se dividen en cinco grupos y ocho tipos:
- Equilibrados: ovalados.
- Estrechos: alargados.
- Anchos: redondos, cuadrados.
- Combinados: triangulares, triangulares invertidos, hexagonales.
- Asociados: rectangulares.
Corrección de óvalos
Una vez realizado el estudio y la catalogación de cada óvalo, es el momento de realizar las correcciones en función a estos datos.
Alargado: evitar sombreados en laterales de la frente y mentón. Favorecen las cejas horizontales, para ensanchar, y los labios proporcionados.
Redondo: evitar la luz en las partes anchas, favorecen las cejas ascendentes y alargar el colorete hasta la sien.
Cuadrado: evitar clarear los ángulos de la frente y el mentón. Mejor las cejas horizontales y el colorete centrado y redondo.
Rectangular: aplicar luz en el centro y lateral de la frente y el colorete en la parte alta de la mejilla.
Hexagonal: aplicar colorete desde la parte alta del pómulo. Favorecen las cejas curvadas ascendentes.
Triangular: aplicar luz en el centro de la frente y los laterales del mentón. Las cejas con el punto de altura centrado.
Trapezoidal: aplicar el colorete de forma vertical, favorecen las cejas curvadas.




